Coming soon!!!
Thank you for your patience.

El financiamiento a corto plazo, como el financiamiento para el comercio, suele conllevar garantías como las cuentas por pagar o los inventarios. Una empresa se compromete a entregar o vender sus montos por cobrar al acreedor a cambio de efectivo inmediato (también denominado factoraje). Aunque ciertos préstamos para empresas y tipos de financiamiento para proyectos se destinan generalmente a un propósito específico como construcción o compra de equipos, los préstamos a corto plazo como los préstamos para capital circulante, suelen emplearse para fines generales y apoyan las actividades comerciales generales de una empresa.

Las cuestiones ambientales y sociales relacionadas con una transacción de financiamiento a corto plazo van de mínimas a complejas y varían en función del tamaño, el sector industrial, la ubicación, y el compromiso de la empresa de gestionar los riesgos ambientales y sociales. Dado que un préstamo para capital circulante ofrece apoyo general a una empresa, y no se destina a la compra de equipo o la expansión, la institución financiera está expuesta al riesgo global del prestatario, que comprende las posibles cuestiones ambientales y sociales.

La principal preocupación en el caso del financiamiento a corto plazo es el riesgo para la reputación, especialmente si los prestatarios tienen problemas ambientales y sociales sin resolver que son muy manifiestos y están sometidos al escrutinio público. Dado que la transacción es a corto plazo y se emplean garantías, el riesgo crediticio para la institución financiera es limitado. Sin embargo, el hecho de que se empleen activos como garantía puede plantear riesgos de responsabilidad civil, por ejemplo, en el caso de la contaminación del suelo. Dado el corto plazo de este tipo de financiamiento, una institución financiera tendrá una influencia limitada en la gestión de los riesgos ambientales y sociales.


  • FacebookTwitterLinkedIn
  • Share